5 de febrero de 2009

El Libro Negro de la Historia Familiar

Las vacaciones son una época increíble. No recordaba cuántos meses llevaba sin hacer NADA. Levantarme cuando me aburría de la cama; estar todo el día paseándome en ropa interior por la casa; desayunar a la hora de almuerzo, almorzar a la hora de la cena y no cenar porque ya me dio sueño de nuevo; estar pegada al facebook esperando que alguien actualice el perfil; modificando una y otra vez el fondo y protector de pantalla de la computadora...
Sin embargo, tampoco recordaba que cuando se lleva mucho tiempo consumida por el ocio hay ciertas heridas, carencias, necesidades PASADAS que se cuelan entre las pocas neuronas funcionales; todas éstas producto -seguramente- por el vacío de preocupaciones PRESENTES, REALES y REALMENTE IMPORTANTES.

¿Qué habría pasado si mejor hubiera...?; ¿cómo (no) se me ocurrió decir...?; ¿y si mejor...? Es decir, abrir ese mal sellado Baúl de los Recuerdos...



Ahora, ¿qué pasa cuándo no eres la única en casa de vacaciones?
A mi mamá -eterna trabajólica- se le ocurrió tomar una semana de vaGaciones para -digamos- hacer trámites. (Des)Afortunadamente, los terminó en tres días. Por lo que decidió empezar con la recapitulación de las historias que marcaron una época. Pero como la mentalidad hipócrita y desagradecida humana es negativa, obviamente el resumen fue bastante traumático.
El tema oscuro volvió a la mesa a la hora de la cena (almuerzo), alargó la sobremesa en unos 40 minutos e hizo del resto de la tarde, una suma de recuerdos y anécdotas no muy aventurescas. El día siguió su curso, y cada oportunidad de silencio se convertía en otro capítulo del Libro Negro de la Historia Familiar. ¡Inclusive! A la hora del café de mall -incluya aquí el humo de nicotina y la música ochentera de la cafetería- mi madre me salió con la frase final perfecto del día de ocio:

"Deberías escribir un libro de todo esto".

Durante estos días de ocio, he pensado seriamente en terminarlos pronto. Son esa época del año que -cuando llega- desearías que se fuera lo antes posible. Más que mal, la rutina y el estrés del resto del año mantienen tu mente preocupada de cosas IMPORTANTES, en vez de abrir ese mal sellado Baúl de los Recuerdos.

3 de enero de 2009

La duda

Mentes humanas en busca de un objetivo; el mismo que yo quise tener.
Mientras mantuve fija la idea en mis pensamientos, avancé el camino sin complicaciones; sin embargo, al llegar la duda, todo se fue al basurero.
Ahora, desde el tarro putrefacto escribo líneas. Pero no líneas de desesperación, sino de comprensión.

La duda es el peor enemigo de los deseos. Al dejar de creer, nos cerramos a posibilidades negativas de nuestro objetivo principal, alejando la posibilidad de materializar nuestros sueños.
Creer y dudar es el centro del proceso creativo. Al desestabilizar el centro creativo, destruimos cualquier posibilidad de llegar a la meta.
Me explicaré:

Estos son los tres pasos del proceso creativo:
-Pedir
-Creer
-Cumplir

Durante el pensamiento de una idea que queremos realizar, pedir es lo más fácil. Todos pasamos nuestras vidas queriendo hacer cosas, y para eso, primero las imaginamos en la mente.
En un universo de 3 pasos, destruir el eslavón central es romper la columna vertebral del único pilar de nuestros deseos.

Creer, materializar, imaginarse que el deseo ya está cumplido. Que ya vivimos de los beneficios de nuestros pensamientos.
Puede ser una idea loca, pero mientras nos vemos con el sueño realizado, aparecen luces de cómo llegar a destino.
El problema es cuando a mitad del camino invade la duda. Pensar que yo nunca podré tener ese auto para transportarme; dudar en encontrar un hombre a mi medida; dudar en el éxito.
Dudar es alejar el sueño, hacerlo "imposible" y no intentar ni luchar... sólo resignación al fracaso.



Ese día que yo dudé todo se esfumó.


Afortunadamente todo lo que pensamos se puede revertir. Podemos arrepentirnos de la duda y comenzar de cero el sueño que alguna vez tuvimos.
Ahora es marginal, sabes que la duda te destruirá, por lo tanto, no volverás a pensar en eso. Vivirás en base a tus sueños, siempre creyendo que ya se han cumplido. Y cuando menos te imagines, se encenderá la ampolleta con la idea para cumplir todo lo que anhelas.....
© Fumando un café - Blogger Sablonlari - Editado por Nattalia Sarria