3 de enero de 2009

La duda

Mentes humanas en busca de un objetivo; el mismo que yo quise tener.
Mientras mantuve fija la idea en mis pensamientos, avancé el camino sin complicaciones; sin embargo, al llegar la duda, todo se fue al basurero.
Ahora, desde el tarro putrefacto escribo líneas. Pero no líneas de desesperación, sino de comprensión.

La duda es el peor enemigo de los deseos. Al dejar de creer, nos cerramos a posibilidades negativas de nuestro objetivo principal, alejando la posibilidad de materializar nuestros sueños.
Creer y dudar es el centro del proceso creativo. Al desestabilizar el centro creativo, destruimos cualquier posibilidad de llegar a la meta.
Me explicaré:

Estos son los tres pasos del proceso creativo:
-Pedir
-Creer
-Cumplir

Durante el pensamiento de una idea que queremos realizar, pedir es lo más fácil. Todos pasamos nuestras vidas queriendo hacer cosas, y para eso, primero las imaginamos en la mente.
En un universo de 3 pasos, destruir el eslavón central es romper la columna vertebral del único pilar de nuestros deseos.

Creer, materializar, imaginarse que el deseo ya está cumplido. Que ya vivimos de los beneficios de nuestros pensamientos.
Puede ser una idea loca, pero mientras nos vemos con el sueño realizado, aparecen luces de cómo llegar a destino.
El problema es cuando a mitad del camino invade la duda. Pensar que yo nunca podré tener ese auto para transportarme; dudar en encontrar un hombre a mi medida; dudar en el éxito.
Dudar es alejar el sueño, hacerlo "imposible" y no intentar ni luchar... sólo resignación al fracaso.



Ese día que yo dudé todo se esfumó.


Afortunadamente todo lo que pensamos se puede revertir. Podemos arrepentirnos de la duda y comenzar de cero el sueño que alguna vez tuvimos.
Ahora es marginal, sabes que la duda te destruirá, por lo tanto, no volverás a pensar en eso. Vivirás en base a tus sueños, siempre creyendo que ya se han cumplido. Y cuando menos te imagines, se encenderá la ampolleta con la idea para cumplir todo lo que anhelas.....
© Fumando un café - Blogger Sablonlari - Editado por Nattalia Sarria