28 de octubre de 2011

Cuando ella te roba el sueño...

La estúpida mejor amiga, ella... La que lloraba en su hombro, ella... Debí sospecharlo, debí fijarme en la verdadera amenaza...
Estuve meses peleando con alguien que solita se mató. Usé mis energías en un ser estúpido y no pude prever que el verdadero enemigo era la mejor amiga...
Yo tengo amigos, y sí, hay ocasiones en las que he confundido el amor que siento por ellos. Pero ella y su estúpida falta de autoestima se fijaron en quien yo ya tenía previsto. Jamás me lo imaginé. Lo que temo ahora es que venga con ella, ahí sí que me mataría por completo.
Porque, ¿qué puedo ofrecerle yo? Estamos a miles de kilómetros de distancia y ella a tan sólo unos metros, tan víctima, tan necesitada, tan...

Wait! por qué pienso maldades. Alguien con tan baja autoestima y nulo amor propio es muy simple de eliminar...

"Celos"..

- SHIT!

Sé que vale la pena luchar por ese idiota, y si en la guerra y en el amor todo se vale...
Ahora, ¿por dónde empezar?

30 de septiembre de 2011

Después de todo... siempre estará blogger

Esto de las redes sociales es un arma de doble filo.
Nunca he dejado de caracterizarme por mi (quizá) exceso de espontaneidad, pero Facebook y Twitter han hecho que de a poco, empiece a controlar mis impulsos de contarlo todo. Y es que a pesar de tener siempre una opinión y tratar de jugar con la verdad por delante, una de las lecciones más grandes que he aprendido con el paso de los años es una que me enseñó mi difunto abuelo materno, el gran Alfredo Núñez: "No es más inteligente el que dice lo que piensa, sino quien piensa lo que dice".
Este mundo no está preparado para la verdad, sino para 'sus puntos de vista'. No puedes ser una persona intolerante, ni una que está en desacuerdo con ciertos temas, en especial si, a pesar de tener las mejores defensas, vas en contra de la corriente social.
Este año ha sido bastante denso en ese sentido. Uno no puede tener un mínimo de complejos de libre mercado porque altiro de tachan de facha y conservadora al máximo. Por el lado contrario, parece toda una rebeldía querer luchar por tus sueños, pero sólo si ves que los demás lo hacen contigo.
Frente a todo el problema de la educación, no creo ser la única que sólo comparte ciertos aspectos de las ideas de reforma. Me encantaría que todos tuviéramos acceso a la calidad, sin embargo, estoy en contra de la gratuidad absoluta... No hay pelea sin sacrificio ni victoria sin lágrimas, y en mi caso, prefiero estar 20 años pagando algo, porque sé que mi sacrificio no lo harían todos...
Facebook y Twitter no me dejan compartirlo, porque la apertura de las redes sociales es, en estos casos, una ventana al bullying. Quien no piensa igual debe ser abucheado, y quien quiere ser diferente puede ser incluso expulsado...
Yo, prefiero callar ciertas cosas, ciertos rencores y ciertos odios... porque sé que no necesito (necesariamente, valga la redundancia) de las redes sociales para utilizar mi libre albedrío...

Después de todo... siempre estará blogger...

13 de septiembre de 2011

Horror

AÑOS teniendo miedo del sentimiento, pero al mismo tiempo, AÑOS queriendo sentirlo realmente.
Muchas veces la ilusión me ha jugado malas pasadas, y definitivamente ésta es la peor de las alucinaciones. No lo veo, no lo escucho, pero digo que lo siento. Me gusta, pero por ese misterio; imagino encuentros, debido a que no existen; y sueño, ya que despierta no lo tengo.
Y ahí vienen las dudas, el miedo y la desesperanza precoz. No puedo disfrutarlo tanto, porque simplemente nada existe, todo se está creando peligrosamente dentro de mi mente. No sé cómo hacer que se interese, o cómo averiguar si al menos hay algo de eso en él... Vivo de la ilusión, del deseo, de canciones románticas, de estúpidos estados en Facebook, de short links en Twitter y de descripciones en MSN... y no, nada de él responde...
"Paciencia" dicen los horóscopos; otros dicen que nada funcionará, y unos cuántos tarots hablan de que es lo mejor que pudo pasar... Estúpida astrología...
Si mi cigarro a punto de consumirse me diera las respuestas...

10 de septiembre de 2011

Detesto...

Detesto mis vicios y lo que provoca la abstinencia; cuando se acaba el café, o peor, cuando veo que sólo queda un cigarro en la cajetilla. Detesto no poder usar azucar, y tener que reemplazarla por sucralosa. Y eso es porque detesto no tener energía, tener exceso de sueño e infinitos deseos por volver a la cama.
Detesto dejar tareas pendientes, el tener una lista interminable de cosas por hacer. El ver que los días pasan y yo sigo estancada en la misma hoja, en la misma línea, o en el mismo minuto de edición. Pero lo que más detesto es perder el tiempo sin darme cuenta de cómo avanza el reloj.
Pero detesto aún más cuando me juzgan personas que no me conocen. Que digan cosas que no son ciertas, que son exageradas y sucias. Detesto que deban salir amigos en mi defensa y que me dejen como una princesa que se deja proteger por otros. Pero si algo detesto más, es cuando juzgan a mis amigos. Cuando los poros me piden capa de SuperWoman para protegerlos, cuando debo ponerle mi traje de abogada y convencer al juez que mis amigos no harían tan cosa. Pero si algo supera todo lo anterior, es cuando se le puso atención, desde un principio, a esa persona que inició los rumores.

Detesto estar detestada...

27 de junio de 2011

Las distintas etapas de la decepción masculina

Escuché atentamente a dos mujeres sobre los cincuenta -ambas divorciadas- hablando sobre los hombres y sus relaciones con ellos. Para ellas parece ser tan simple, o al menos tan distinta la visión de una relación. "No tienes por qué preocuparte de quedar embarazada", fue una de las que más me causó risa. Sin embargo, creo que hay ciertos aspectos que, no importa las velas sopladas, las vivimos de igual manera, y éstas son el sufrimiento, el rechazo o la decepción.
Una que está en la mitad de los 'veintitantos', supone que después de varios tropezones y metidas de pata tendrá que llegar el momento de aprender lecciones, de ser más cuidadosa, de no enamorarte de hombres que no convienen, etc. Pero veo a estas dos mujeres, y noto que a pesar de las décadas de supuestas experiencias, siguen sufriendo igual que yo en mi inicio por el camino a la adultez.
Ese es el grave problema, mi esperanza era que pasados los 28 (al menos), tuviera un mayor número de neuronas para prevenir ciertas caídas, pero parece que no. Tengo la sensación que tendré que sufrir eternamente por mi exceso de ilusión y/o de imaginación que me llena el cuerpo cada vez que quiero llegar siquiera a pensar que puede existir el hombre para mí (ufff... **respirando después de esa frase eterna y sin comas**)... Esto, sumado al hecho que por alguna razón estúpida, el idiota al que tenía con un poco de interés, huyó como correcaminos al decirle una frase que para mí es de lo más obvia...
Y es que no sólo yo soy una mujer que vive dentro de un cuento de fantasía, parece que no sólo yo era la que se insertaba demasiado en la irrealidad y quien se salía de la realidad para olvidar su vida terrenal. El problema ahora es que es ÉL quien se quedó atrapado en un juego del que yo NO PIENSO salir a buscarlo, menos rescatarlo. Yo le advertí de los peligros del exceso de fantasía en la rutina.. y bueno, después de eso yo no tengo mucho que hacer... El problema es que ahora resulta que soy YO la desertora, yo la que no quiere participar del juego, ¿YO la del problema? No mi estimado, el problema no soy yo, ERES TÚ!
Pero, ¿ahora qué hago? Me quedo esperándote como tú quieres, ¿como una princesa atrapada en un castillo embrujado y que me rescates del horrible monstruo que quiere comerme?
¿O debo despertar del sueño, coger la espada, matar al dragón, cruzar la comarca y volver a casa?
Los cuentos de hadas deberían estar prohibidos. No sólo porque el príncipe no existe, sino porque NADIE NUNCA sabrá con certeza si su historia terminará con un 'y vivimos felices para siempre'. Puede pasar lo que le pasó a esas señoras, que después de años de matrimonio se aburrieron de sus obesos y patéticos hombres y buscaron en las fiestas y en las bebidas la entretención que necesitaban. O simplemente porque la vida no es fantasía, y cualquier día que despiertas te puedes encontrar a una marrana en la cama de tu marido. La suerte no es fantasía ni parte de la vida terrenal, es un azar del que parecemos estar presas cada segundo de nuestra existencia.
Lo que es yo, por ahora, prefiero preocuparme de divertirme y no quedar embarazada a soñar que algún día el príncipe azul me rescatará del dragón. Esto porque simplemente mi príncipe se quedó en ese cuento de hadas y ahora no quiere salir. Parece que prefirió quedarse a juntar puntos, recolectar piedras y a moverse en el mundo del rol estúpido y sin sentido del que es víctima hace semanas...

26 de junio de 2011

And then... you stop talking...

Creo que estamos confundiendo roles, o quizás sólo yo lo estoy haciendo...

23 de junio de 2011

And now what...

Me estoy perdiendo en tu mirada invisible, en esa palabra tierna y sincera que es tan distante pero que escucho tan próximo a mis ojos.... ¡Ese es mi problema!, te imagino como un todo, y sólo eres una parte, una que parece ser sólo comprendida por mí; el problema es que tú dices haber encontrado el entendimiento.
¡Sé que no es así! Sé que no sientes esos cinco años como debieran ser! Que has visto en mí a alguien que nunca has visto antes. Y que a pesar que, de hecho, nuestros ojos nunca se han encontrado realmente, sé que puedes ver todo de mí... tal como yo contigo...
¿Sabes lo peor? Me tratas, me hablas y me intentas engañar con palabras, las únicas que he visto de ti... Quizás sólo es mi imaginación, quizás sólo son nuestros roles los que me confunden... quizás es esa necesidad estúpida que siempre reniego, y que la imaginación, una vez más, me está jugando malas pasadas.

Sin embargo tus actos me hacen dudar... ¿por qué esas palabras, esos mensajes, esa preocupación? ¿Será que de verdad hay algo más para mi que sólo amistad? ¿Qué pasará con nosotros cuando llegue el día de nuestro encuentro? Falta, falta mucho, pero cada día que pasa pienso en ello. Quizás me decepcione, o quizás sólo aclare la nebulosa que se crea por hablar contigo sólo a través de la red...
© Fumando un café - Blogger Sablonlari - Editado por Nattalia Sarria